sábado, 28 de noviembre de 2009

RUTA BARRANC DE L'INFERN

El domingo pasado 22 de Noviembre, tal como teníamos previsto, más de ochenta caminantes salimos desde Aigües para dirigirnos a Fleix con el fín de realizar la ruta del PRV-147 o senda del Barranc de l'infern. Este sendero está situado en el término municipal de la Vall de Laguar, tiene un recorrido de 14,5 km. y consta de 6.500 escalones de piedra. La singularidad de este recorrido ha hecho que la Federación Valenciana de Montaña haya catalogado este sendero como la "Catedral del senderismo" y con toda justicia, ya que es comparable a la Garganta del Cares en Picos de Europa o al Valle de Ordesa en Pirineos.



El grupo de caminantes antes de iniciar el recorrido. La Diputación Provincial nos subvencionó un autobús para facilitarnos el desplazamiento, por desgracia no habían bastantes plazas para todos y muchos tuvieron que hacer uso de coches particulares para llegar a la Vall de Laguar y unirse al grupo.
Iniciamos el recorrido a la salida del pueblo de Fleix y nos dirigimos por la carretera que lleva a Benimaurell desviándonos a la derecha por un camino asfaltado que nos lleva al lavadero.

Unos metros adelante del lavadero, tomamos el sendero. Aquí empieza esa maravilla del senderismo que es la senda de los escalones de piedra.

El sendero baja hasta el Forat de la Juvea, una vez atravesado nos permite bajar hasta el fondo del barranco.


Este itinerario de escalones de piedra de origen morisco, fué el único modo de unir el pueblo de Fleix con les Cases de les Jovades, pequeño núcleo de casitas agrícolas, donde los agricultores pasaban las temporadas de siembra y recolección de frutos. Hoy estos escalones perfectamente conservados sirven para desplazarse a muchos bancales sembrados de cerezos, almendros u olivos, y sobre todo nos sirven a nosotros para admirar y disfrutar de este increible paisaje.


De bajada, observamos el espectacular Barranc del Salt y su larga cascada que se forma en época de lluvias abundantes.

Cruzamos el Barranc del Salt, con algunas pozas y llegamos hasta el cauce del río Girona, seco y pedregoso hasta la época de lluvias. Desde aquí y tomando dirección a la izquierda continua el sendero, un grupo de caminantes lo tomaron para hacer el recorrido completo, pero nosotros seguimos a la derecha para ir dirección a la presa del pantano de Isbert, con intención de acortar el itinerario.

Una de las cuevas que encontramos durante nuestro recorrido.

Impresionantes paredes que van conformando este barranco.

Un descanso en la presa del pantano de Isbert, que cierra el último desfiladero del río Girona. El embalse se terminó en 1945 y constituyó un sonoro fracaso como obra hidráulica, ya que gran parte del agua embalsada se perdía al filtrarse por el subsuelo.
Está prevista su rehabilitación y puesta de nuevo en funcionamiento.

Después del descanso, iniciamos el regreso al mismo punto de partida. Nos asombra el zigzag que va formando esta interminable escalera.



Ya de llegada a Fleix, un refresco en la Font Grossa.

Y para terminar, como siempre, una merecida cervecita y una buena comida en Orba.